El Instituto Nacional de Vías retiró 13.000 metros de tierra tras el movimiento en masa que obstruyó el corredor vial en San Luis, Antioquia.
Un movimiento en masa bloqueó por completo el paso vehicular y peatonal en la autopista Medellín-Bogotá. El deslizamiento de tierra afectó de forma directa el kilómetro cincuenta del corredor vial nacional, ubicado en la jurisdicción del municipio de San Luis, en la subregión del Oriente antioqueño.
El evento geológico se registró el pasado martes y mantuvo interrumpida la conexión principal entre el centro del país y el departamento de Antioquia. La situación cobró relevancia debido a que las fuertes lluvias impidieron la habilitación de la carretera durante el fin de semana, tal como estaba planificado inicialmente por las autoridades.

Avance de la remoción de material y evaluación técnica
Durante las primeras jornadas de trabajo continuo, los operarios lograron retirar trece mil metros cúbicos de material rocoso de la carretera. Según las evaluaciones iniciales en la zona, un total de sesenta mil metros cúbicos de tierra cayeron sobre el tramo vial comprendido entre el municipio de El Santuario y el sector de Caño Alegre.
El Instituto Nacional de Vías informó que un equipo de especialistas en geotecnia ejecutó una inspección técnica detallada en el punto crítico. Tras la revisión del terreno, los expertos emitieron recomendaciones específicas para manejar la inestabilidad de la ladera y planificar una apertura gradual de la vía de forma segura.
Para mitigar la contingencia, las autoridades establecieron un cronograma con frentes de trabajo extendidos desde las siete de la mañana hasta las siete de la noche. Simultáneamente, el Gobierno nacional instruyó a los conductores utilizar las rutas alternas por Medellín-Cisneros-Puerto Berrío y Medellín-Manizales-Bogotá para mantener el flujo de transporte.
Impacto para el gremio transportador y la movilidad regional
La autopista funcionó históricamente como la ruta logística más importante para el traslado de mercancías y pasajeros desde la capital de Antioquia. El cierre total interrumpió esta cadena de suministro, obligando a los conductores y viajeros a realizar trasbordos complejos y tomar desvíos que aumentaron notablemente los tiempos del trayecto.
El director de la Asociación de Transportadores de Pasajeros de Antioquia, Samir Echeverri, confirmó que la emergencia impactó las operaciones de quince empresas de transporte. Los kilómetros adicionales de recorrido y el pago de peajes extra generaron pérdidas económicas para el gremio estimadas en cien millones de pesos.
Al culminar las evaluaciones iniciales, el Instituto Nacional de Vías no definió una fecha exacta para la reapertura de la troncal. Las labores de remoción continuaron su curso sujetas a la estabilización de las condiciones meteorológicas, mientras el personal técnico mantuvo el monitoreo constante sobre la montaña para prevenir nuevas emergencias.









